La carrera de los precios del crudo es preocupante
Los mercados estadounidenses bajaron la semana pasada en respuesta a las preocupaciones sobre los precios del crudo y los temores sobre el mercado crediticio y financiero. El Dow Jones perdió un 2,4%, el S&P 500 bajó un 1,8% y el Nasdaq cayó un 1,3%.
La temporada de resultados correspondientes al primer trimestre toca a su fin y parece que el crecimiento año sobre año estará cercano al -15%. La debilidad se ha centrado en el sector financiero, que refleja un descenso de cerca del 75%. Fuera de ese sector, los beneficios no financieros estarán cerca del 11%, con el de energía, bienes de consumo, tecnología e industrial evolucionando particularmente bien. Mirando más allá, las expectativas del consenso son que todavía nos queda un trimestre más de crecimiento negativo en los beneficios. Compartimos ese análisis y creemos que el segundo trimestre el crecimiento estará alrededor del -5 %. Los analistas esperan un crecimiento anual de aproximadamente el 11 %, una cifra que creemos está en la parte alta de las expectativas.
En el lado de la economía, los datos parecen confirmar que la ralentización está en su punto más bajo y que las perspectivas para un crecimiento futuro podrían mejorar. Los datos de la semana pasada incluyeron algunos positivos del mercado laboral (productividad) y mostraron un modesto rebote en la producción manufacturera e industrial. Seguimos creyendo que la economía crecerá entre un 0% y un 2% en los próximos trimestres pues fuerzas contrarias impiden tanto la recesión como un retorno al crecimiento a la tendencia o por encima de la tendencia.
La inflación también ha tenido su hueco en las noticias, con un rápido crecimiento del dinero y un dólar bajista que transfiere sus turbulencias a otras divisas en condiciones que ya se dieron en los años 70. Creemos, no obstante, que el entorno estructural es mucho más constructivo hoy. No vemos señales de una espiral de salarios/precios en la mayoría de los países desarrollados y aunque los alimentos y la energía han tirado de los precios en todo el mundo, las tasas de inflación subyacente han estado más estables. Aunque los problemas inflacionistas existen en algunos países desarrollados (especialmente en aquellos con divisas asociadas al dólar), esperamos que las presiones inflacionistas en EEUU desaparezcan en los próximos meses, en particular puesto que las restricciones del crédito y el estallido de la burbuja inmobiliaria son fuerzas deflacionarias, y desde que la economía continúa operando por debajo de su potencial.
Dicho esto, la carrera de los precios del crudo es preocupante y representa un riesgo, tanto para el crecimiento económico como para las previsiones sobre la renta variable global. Un punto positivo es que la rentabilidad de los bonos ha caído levemente en medio de mayores precios del crudo; para los inversores en bolsa sería mucho peor si los mayores precios del petróleo tiraran de las rentabilidades de los bonos.
Mirando más allá, reconocemos que continúan varios riesgos y que el reciente rally en la renta variable global desde mediados de marzo podría haber llegado al punto en el que podría darse cualquier acción correctiva adicional. Sin embargo, la economía global, los beneficios y el entorno inflacionario deberían beneficiar a la mayoría de los sectores del mercado y actuar como una base para la mejora de las condiciones del mercado, lo que nosotros creemos que ya ha comenzado.

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