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El sector bancario europeo está en los inicios de un gran proceso de reestructuración. La crisis está abriendo oportunidades a inversores asiáticos que aprovechan las rebajas en el Viejo Continente para entrar en el sector. Pero, cuidado. Los expertos prevén más pérdidas durante 2008. En este contexto, invertir en bancos sólo es factible como apuesta a largo plazo.
La crisis está abriendo oportunidades a inversores asiáticos que aprovechan las rebajas en el Viejo Continente para entrar en el sector"Como el catarro de un niño. Comienza con una fiebre muy alta que en poco tiempo se pasa". Es el punto de vista experto, pero interesado, de una de las personas más influyentes de nuestro país acerca de la crisis que está asolando la banca internacional.
Emilio Botín, presidente del banco más grande de España, y uno de los mayores y solventes del mundo, es optimista con el final de la crisis. Según él, «lo peor en el sector financiero europeo ya ha pasado». Una visión demasiado optimista, pero comprensible si se tiene en cuenta que la entidad que preside es una de las mejores posicionadas en el caos desatado por la crisis «subprime». Además, el Santander está en una evidente posición compradora . Un puesto muy favorable en una crisis de liquidez.
Terremoto bursátil
La sacudida de las «hipotecas basura» ha derrumbado el valor de pequeñas y grandes entidades financieras europeas de forma indiscriminada. Algunas, por sus inversiones en activos tóxicos; otras, por su dependencia de los mercados mayoristas o simplemente por pertenecer al sector. Un repaso a las cotizaciones de los grandes bancos europeos manifiesta de forma evidente que las rebajas han llegado a Europa. El PER (cotización entre beneficio) de grandes entidades como HBOS, el cuarto mayor banco británico, es de sólo 2,59 veces. El del francés Credit Agricole no llega a las seis veces. Y así podríamos seguir con una larga lista de entidades europeas a precio de saldo. Pero, ¿es ahora el momento de invertir?
Aunque hay división de opiniones, muchos analistas creen que es una inversión de mucho riesgo. Según Marián del Campo, responsable de inversiones de Cortal Consors, «hay que infraponderar el sector financiero porque no creo que el proceso de recapitalización de los bancos, como consecuencia de las depreciaciones de activos haya terminado», afirma. «Aún pueden surgir nuevas pérdidas no anticipadas por el mercado ni descontadas en los precios».
Nuevos accionistas
Como solución a estas pérdidas, el sector bancario europeo ha llevado a cabo una auténtica oleada de ampliaciones de capital que puede dibujar un nuevo panorama financiero del Viejo Continente.
Por un lado, habrá entradas de otros accionistas europeos, pero todavía es pronto para ver fusiones. Nagore Díez, de Norbolsa, considera que «la situación actual de mercado no permite realizar grandes adquisiciones por las dificultades para obtener financiación en los mercados mayoristas».
Sin embargo, es posible que haya movimientos que definan las bases de un muy posible proceso de integración de la banca europea. «Creemos que cuando las entidades comiéncen a realizar grandes compras, podríamos considerar que ha vuelto la confianza al sector financiero», señala Díez. Por ejemplo, el Santander ha acudido a la última ampliación de capital de Royal Bank of Scotland (RBS) y vuelve a ser parte de su accionariado. Miguel Jiménez, de Renta 4, comparte este mismo punto de vista. «Es lógico que vaya a haber movimientos de concentración: los más fuertes comprarán a los más débiles, pero primero tiene que verse la luz al final del túnel».
Por otro lado, la crisis está dando entrada a nuevos actores en el capital de las entidades europeas. Recientemente, el banco británico Barclays ha anunciado una ampliación de capital de 6.753 millones de euros, a la que acudirán la Autoridad de Inversión de Qatar y el banco japonés Sumitomo. El británico HBOS también está planeando una ampliación de en torno a los 4.000 millones de euros. Sus pasos están siendo seguidos muy de cerca por varios fondos soberanos asiáticos y algunos bancos chinos.
Además, la aseguradora china Ping An está presente en el accionariado del banco belga-holandés Fortis desde finales de 2007, y ha ido elevando su participación durante este año hasta alcanzar el 4,99 por ciento, además de adquirir el 50 por ciento de su gestora.
Un ejemplo más cercano lo tenemos en Banco Popular, cuya cotización se ha calentado últimamente ante la entrada de un nuevo inversor mejicano.
Este proceso de recapitalización es visto con buenos ojos por los analistas de Cortal Consors, que creen que «la entrada de los bancos asiaticos o cualquier otra entidad es positiva, ya que fortalece los balances».
Opantes y opables
En el agresivo mundo financiero, los bancos mejor posicionados no dudan en identificar los ganadores y perdedores de una crisis. No todos los bancos han salido igual parados de la actual confusión financiera. Según Norbolsa «los bancos más susceptibles de ser ‘opados’ son los más expuestos a activos ‘subprime’, o aquellos más dependientes de la financiación mayorista, recurso que casi ha desaparecido por la falta de confianza entre entidades».
El primer banco suizo no podía librarse de la condición de «opable». UBS se ha ganado el título de banco más afectado por la crisis, y hay razones que lo justifican. La entidad ha perdido más de un 65 por ciento de su valor desde el inicio de la tormenta. Por ello, no es extraño que surjan rumores como el que recientemente apuntaba a una oferta de 80.000 millones de euros sobre el banco suizo por parte de HSBC. UBS se llegó a revalorizar hasta un cinco por ciento en bolsa, el día en que se extendió el rumor.
En España, por el momento es el Banco Popular el que más interés ha despertado en el extranjero, con la oferta de Blueprime, un grupo de inversión mejicano que aspira a lograr hasta un 20 por ciento del banco presidido por Ángel Ron.
Otro banco británico, Lloyds, ha confirmado que estudia lanzar una oferta sobre Deutsche Postbank, que podría alcanzar los 10.000 millones.
Entre los posibles bancos «opantes» están los grandes y en este grupo no podía faltar el Santander. La entidad ya ha acudido a dos ampliaciones de capital: la de RBS y la del americano Sovereign. Además, es uno de los candidatos a adquirir Dresdner, en Alemania.
En Francia, BNP Paribas tuvo que acallar los rumores que anunciaban una fusión con Société, tras el escándalo de Kerviel, un operador que estafó más de 5.000 millones de euros.
En resumen, la crisis todavía no ha terminado. Algunos bancos siguen anunciando pérdidas. Con todo, los inversores más arriesgados y activos pueden aprovechar la volatilidad del sector, y los calentones causados por rumores y ofertas. Pero si no es amigo de las emociones fuertes y quiere invertir en bancos, sepa que para ganar, tendrá que ser a largo plazo. El proceso de integración no ha hecho más que empezar.

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