Bankia: ¡Un poquito de memoria!

Bankia se está desplomando. Sí. Desde que salió a Bolsa, en julio del año 2011, sus títulos han caído más de un 50%.

Bankia se está desplomando. Sí. Desde que salió a Bolsa, en julio del año 2011, sus títulos han caído más de un 50%. Aunque la entidad está intervenida, está nacionalizada, tiene la mayor garantía de la que puede disponer cualquier activo, la del Estado, la fuga de depósitos está siendo preocupante, por las marchas forzadas con las que se está produciendo, según las cifras que van trascendiendo. No hay nada peor que la falta de memoria y que un Premio Nobel, Paul Krugman, alerte de un corralito en España. ¿Irresponsabilidad o es que pretende que las autoridades, especialmente Angela Merkel y Mario Draghi, actúen de una vez? Prefiero pensar que es lo segundo. Aunque, para hacer honor a la verdad, Krugman va acertando en todo lo que va diciendo.

Pero no hay que echar la culpa sólo a la falta de memoria y a la alarma de Krugman. Suceden "cosas raras" en la entidad: maniobras en sus cuentas y el riesgo (casi certeza) de que el agujero de sus cuentas sea todavía mayor de lo que se intuye: la entidad ha avisado de que va a realizar cambios en las cuentas por una "mera" cuestión de provisiones o, hablando en "roman paladino", reconocimiento de pérdidas.

Tampoco el Gobierno ha estado muy fino. ¿Ha dicho algo para garantizar que los ahorros de los españoles están a salvo? ¿Ha tranquilizado a los clientes de Bankia? No.

Pero al principio de estas líneas hablábamos de memoria. El sistema financiero irlandés quebró y se llevó por delante al Estado, pero no por ello los ahorradores irlandeses perdieron su dinero. Tampoco lo han hecho los portugueses. Y si los griegos comienzan a temer por sus ahorros es por la irresponsabilidad del Banco Central Europeo; del presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso; o el ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schaeble; así como de los líderes de Nueva Democracia, el partido conservador griego, que plantean las próximas elecciones griegas como un referéndum sobre el euro para presionar a los electores para que voten por los partidos de orden, los vasallos de los mercados financieros y la austeridad extrema.

Y seguimos con la memoria. Hemos visto entidades rescatadas en Estados Unidos y en el Reino Unido. Y en más países. Pero quedémonos con esos dos ejemplos. Y, dentro de esos dos lugares, en dos entidades en concreto: Royal Bank of Scotland también tuvo días de caídas de hasta un 40%. Y sus clientes no perdieron el dinero. Aunque las acciones del RBS cayeran desde los 600 peniques hasta los 40 entre 2007 y 2009. ¿Y qué decir de Citi? Sus títulos se cambiaban por cerca 560 dólares en marzo de 2007 y ahora cotiza a 27 dólares. Y, sí, ambas entidades siguen funcionando con normalidad. 

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