Malos tiempos para el comercio

Tiendas vacías, carteles de "liquidación por cierre", locales comerciales ya clausurados... Éste es el paisaje que me he encontrado en[…]

Tiendas vacías, carteles de "liquidación por cierre", locales comerciales ya clausurados... Éste es el paisaje que me he encontrado en una ciudad castellana en la tarde de Nochebuena, precisamente el momento en el que muchos realizan las compras de última hora. Pero este año atravesamos una crisis importante que hace que muchos retrasen sus adquisiciones. Porque el bolsillo no está tan saneado como en los anteriores y no hay más remedio que esperar a las rebajas de enero, pese a que en 2008 los precios hayan estado más contenidos que en otros ejercicios.

La fuerte crisis que atraviesa el comercio minorista no es sólo una cuestión de sensaciones, de paisaje. No. Es una cuestión real que tiene su reflejo en las cifras que hemos conocido en las últimas horas. Por ejemplo: el crédito nuevo de bancos y cajas a los hogares cayó un 95% en el tercer trimestre con respecto al mismo periodo del año pasado. ¿Los españoles no piden ya tantos créditos o es que el banco no se los da? Por una cosa o por otra, el caso es que se consume mucho menos. Las ventas del comercio minorista cayeron un 9,6% en noviembre con respecto al mismo mes del año pasado. Y estos fenómenos tienen su efecto en el empleo del comercio minorista, que descendió en noviembre un 1,9%. Se trata de la mayor caída registrada por esta estadística, que comenzó a realizarse en el año 2005.

El otro gran síntoma de la crisis está en que las rentas de los locales comerciales están comenzando a bajar. Los inquilinos, los comerciantes, están pidiendo a los dueños que les rebajen los alquileres porque cada vez venden menos. Pero aún hay esperanza: las rebajas de enero pueden salvar, en parte, un ejercicio desastroso.

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