Fondos de deuda bancaria para quienes prefieren ser bonistas a accionistas
Las carteras de deuda financiera han sufrido (como todo el mercado de renta fija) ante los planes europeos para incrementar el gasto fiscal. Si bien, constituyen una alternativa para tener exposición a bancos sin sufrir el vértigo que pueden provocar sus acciones
Los bancos europeos viven una época dorada, tanto en resultados como en la bolsa, donde acumulan revalorizaciones bursátiles que en una decena de casos rozan o superan el 200% desde los mínimos de 2022.
En este contexto de escaladas tan verticales (que en el caso de Unicredit alcanzan el 500% en ese plazo), algunos inversores con aversión al riesgo podrían preferir articular su exposición a este sector a través de los bonos, en lugar de acciones.
“La deuda financiera no está tan cara como otros segmentos de la deuda corporativa y, sin embargo, la solvencia de los bancos y las aseguradoras está muy bien”, explica José María Luna, de Luna Sevilla Asesores.
Fondos para invertir en deuda de bancos
Según este experto, un producto para realizar este posicionamiento podría ser el Robeco Financial Institutions Bonds, que tiene en cartera bonos de entidades como Barclays o HSBC, según los datos de Morningstar.
“Apuesta por deuda buena, en grado de inversión. Es cierto que tiene algo de duración, no muy alta, por lo que puede sufrir con las idas y venidas de los mercados pero, en todo caso, hay donde rascar, tanto en deuda sénior como en deuda subordinada de bancos”, apunta Luna.
Otras opciones son el Mutuafondo Bonos Financieros o el Algebris Financial Credit.
Expuestos a los vaivenes de la renta fija
Aunque estar posicionado en este tipo de fondos no evita estar expuesto al vaivén de los mercados. De hecho, el comportamiento de estas carteras se ha visto perjudicado en las últimas semanas ante las turbulencias que han vivido los mercados de renta fija por los planes de rearme europeos.
“Los fondos de deuda iban bien pero el plan de incremento del gasto público ha repuntado la curva de tipos en Europa y eso ha metido presión a casi todos los segmentos de deuda. Aun así, mirando hacia adelante, esta temática sí me gusta”, precisa Luna, quien cree que la volatilidad se mantendrá mientras no se detallen el volumen del gasto previsto en cada país y cómo se va a financiar.
Una opción mixta: fondos con acciones y bonos de bancos
En este contexto, existe la alternativa de combinar acciones y bonos para los inversores que no se decidan entre una y otra opción.
Para ello, Luna cita un fondo mixto “que es muy bueno”, el Algebris Income, una cartera que mezcla posiciones tanto en acciones como en deuda de entidades financieras.
Está gestionado por Mark Conrad, un gestor especializado en el sector financiero que, ya antes de trabajar en Algebris, era responsable de análisis del sector en Wellington Management.
"Invierte en bolsa y deuda pero solo del sector financiero. Conrad dice: me gusta esta entidad pero ¿qué quiero ser, accionista o bonista?”, relata Luna.
Ahora mismo, tiene acciones en Standard Chartered, Banco Santander, HSBC y Unicredit, pero también tiene bonos de Caixabank, Deutsche Bank y UBS.
Otro fondo mixto con gran exposición a deuda financiera es el Cartesio X. Gestionado por Cayetano Cornet, tiene bonos de Unicaja, Unicredit e Intesa Sanpaolo, entre otros.
Invertir en bonos “viejos” de bancos
Otra estrategia alternativa es la que implementan en la gestora española Buy & Hold, que lleva tiempo invirtiendo en este activo a través de sus fondos B&H Bonds y B&H Flexible.
En su caso, apuestan por comprar deuda perpetua de hace 2-3 años, cuando se pagaban rentabilidades más elevadas, con la esperanza puesta en una recompra por parte de la entidad en cuestión.
“Nosotros tenemos menos deuda financiera de la que hemos tenido históricamente porque han reducido su rentabilidad. Actualmente, estamos apostando por cocos antiguos de entidades como BBVA, Abanca o Ibercaja, emisiones perpetuas de hace 2-3 años, que tienen revisiones muy altas que hacen muy probable que las entidades lo recompren para hacer una emisión nueva con un tipo más bajo”, explica Antonio Aspas, consejero y socio fundador de Buy & Hold.