Promotores: ¡Transparencia!

El mercado inmobiliario es poco transparente, poco claro. No es porque quienes en él actúan sean especialmente perversos, aunque a[…]

El mercado inmobiliario es poco transparente, poco claro. No es porque quienes en él actúan sean especialmente perversos, aunque a veces tengamos tentaciones y razones para pensarlo. Lo es por su propia naturaleza: dos inmuebles no son nunca comparables. Ni en el mismo bloque son iguales el primero y el último piso. Por eso, determinar cuánto cuesta un piso, cuánto ha bajado o cuánto ha subido es especialmente complicado.

Cuando los pisos suben como la espuma, no hay problema: los promotores ganan, los bancos se hacen de oro y los ciudadanos corrientes se sienten (pobres de ellos) partícipes de la bonanza. Nadie se plantea estas dudas existenciales.

El problema empieza cuando las cosas comienzan a no ir tan bien. Los promotores se ponen nerviosos: ven que no cierran operaciones, pero niegan que vayan a bajar los precios. Pasados unos meses, siguen sin vender nada, pero aseguran que la culpa no es suya: ya han bajado los precios todo lo que pueden (un 20%), aunque en el Salón Inmobiliario de Madrid veremos descuentos de hasta un 50% en los stands de las grandes inmobiliarias cotizadas. "¿Cuánto quieren que bajemos el precio? ¿Es que no se dan por satisfechos nunca?", le espetaba un promotor a Hermann Montenegro, consejero delegado de la gestora Axa REIM. Montenegro explicó: "La vivienda ha bajado, hay descuentos, no lo negamos. Lo que ya no tenemos tan claro es respecto a qué precios se están aplicando las rebajas. Y la falta de transparencia es una de las razones por las que los inversores no vuelven al mercado". Pero, además, según este experto, las rentabilidades exigidas en España van a ser mucho mayores que en los países de nuestro entorno, lo que significa que los inversores van a exigir caídas de precios mucho más importantes.

En momentos en los que nada está claro, los inversores profesionales constituyen una buena referencia para el resto de los mortales. Si ellos, que tienen mucha más información y mucho más dinero que el particular, aún no están apostando por el mercado inmobiliario, usted, tampoco lo haga.

No se fíe mucho de los promotores. A mí no me gusta que se hayan caído con todo el equipo y le estén echando la culpa al empedrado. José Manuel Galindo, presidente de la patronal del sector, pidió, para ser más solventes a ojos de la banca y conseguir financiación más fácilmente, otro sistema de valoración de sus activos en el balance, como el Gobierno estadounidense le permite a su banca. Esto es, en definitiva, un maquillaje de las cuentas. Se quejan, también, de la competencia desleal de la banca. A su juicio, los bancos financian sus pisos, pero no los de los promotores. Seguro que es así. También es verdad que las entidades financieras asumen menos riesgos vendiendo sus propios inmuebles. Pero Alberto Manrique Navas, director de negocio promotores de Caja Madrid, matiza: "Nos interesa desprendernos de todos los inmuebles cuanto antes, por lo que, en ocasiones, hemos vendido a pérdidas. Y las condiciones de financiación para las restos de promociones son más atractivas que las que aplicamos a nuestros inmuebles. Estamos igual de interesados que los promotores en vender sus pisos porque, de lo contrario, nos los vamos a tener que quedar las entidades financieras". Bueno, también los bancos ahora están purgando sus errores.

En portada

Noticias de