Viviendas: más dudas

En el discurso sobre el Estado de la Nación, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha realizado una[…]

En el discurso sobre el Estado de la Nación, el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha realizado una propuesta para absorber el stock de viviendas sin vender en los próximos 19 meses. Zapatero ha optado por una medida fiscal. La deducción por compra de vivienda tal como hoy la conocemos se mantiene hasta el 1 de enero de 2011. A partir de entonces, sólo para las rentas más bajas, las inferiores a 17.000 euros anuales. Para las superiores a esta cifra la deducción se reducirá linealmente hasta desaparecer cuando la renta declarada esté por encima de los 24.000 euros.

¿Ayudará esta medida a atajar la crisis inmobiliaria? Es posible: quienes necesiten una vivienda, pueden acelerar su decisión de compra, ya que las bonificaciones fiscales ahora tienen una fecha de caducidad. El stock puede comenzar a consumirse más rápidamente. Pero aún hay muchas dudas: con un paro galopante, con los salarios cayendo... ¿quién va a poder comprarse una vivienda? Es posible que la medida mitigue un poco la caída de las transacciones inmobiliarias, pero muy poco. Veremos.

Aún tengo más dudas respecto a otra cuestión: el Gobierno parece que quiere que el mercado inmobiliario sea ajeno a los excesos y que no vuelva a haber otra burbuja como la que vivimos en la última década. De hecho, ha afirmado que, con lo que el Estado se ahorre tras aplicar esta medida, quiere contribuir a que el modelo inmobiliario vigente en España cambie. Zapatero quiere apostar por el alquiler y por la VPO.

¿Dejará la gente de comprar pisos porque se elimine la deducción por vivienda? ¿Evitaremos subidas estratosféricas con este tipo de medidas fiscales? ¿Se fomentará el alquiler hasta llegar a niveles cercanos a los de nuestros más civilizados socios comunitarios? ¿Alquilar o comprar llegará a ser fruto de una decisión personal y no una obligación por las circunstancias?

Fue la dictadura de Franco la que creó una España de propietarios y pequeños especuladores inmobiliarios. Fue Margaret Thatcher quien convirtió al Reino Unido en algo similar, al destruir el sistema público de viviendas en alquiler. En Estados Unidos, el demócrata estadounidense Dukakis denostó que los estadounidenses vivieran en régimen de arrendamiento. Los políticos mucho tienen que ver con los excesos y las crisis inmobiliarias que sufrimos en estos tres países. Pero nada es irreversible. Los momentos más difíciles son los ideales para cambiar y replantearnos todo. La clave está en presentar las medidas idóneas. Y tengo dudas de que las de Zapatero sean las correctas.

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